La historia de La Gloria Reserva empieza con Gloria Rodríguez de Luque, también conocida como “La Doctora” y madre del hoy día dueño de la reserva, quien en los años 70 tenía el sueño de comprar terreno a las afueras de Bogotá para criar vacas y hacer quesos.
Con una pequeña herencia que recibió de su familia, compró un terreno en la vía a La Calera en el cual empezó su sueño con dos vacas. Esta área de Cundinamarca es muy particular, ya que produce mucha agua, se encuentra en alta montaña y hace parte del bosque subpáramo andino. Recién enviudada y con cuatro hijos, La Doctora, empezó a trabajar la tierra y expandir su proyecto. Con el paso del tiempo llegó a tener 25 fanegadas para así producir unos quesos exquisitos, que por su propia cuenta llegarían a tener renombre en Bogotá.
Unos cuantos años después, La Doctora decidió vender este terreno y compró uno nuevo justo al lado, Tres Esquinas, que es donde hoy día se encuentra la reserva. Esta tierra, desafortunadamente había sido maltratada por años con el uso de químicos para cultivar papa, además del eventual uso para criar vacas, dejando una huella que sería complicada de deshacer años después. Los campesinos, vecinos de la doctora, tenían fuertes perspectivas del papel que debía cumplir la mujer, por lo cual hicieron del trabajo de ella muy difícil y complicado. Con una gran perseverancia y determinación de vivir y trabajar en un área totalmente rural, la doctora logró mantener su negocio de vacas y quesos por 15 años consecutivos hasta que llegaron a respetarla por su tenacidad. Sus quesos se empezaron a vender en Bogotá, siendo la mayoría de sus clientes extranjeros y buenos catadores de sabores.
Inesperadamente, un día se volvió a enamorar y viajó a los Estados Unidos, dejando por un tiempo la finca en manos de vecinos/personas que no tenían la misma visión para el lugar. En el 2019 la doctora vuelve a Colombia, pero ya no con la fuerza para manejar la finca. Uno de sus hijos, el cual la apoyó y acompañó durante toda su vida, decidió tomar las riendas del proyecto, no solo por amor a su madre sino también por amor a la naturaleza y el lugar en donde había creado memorias de niño. El sueño de quesos y vacas se expandió a un sueño de retorno a la Madre Tierra. Es así como en el año 2019 nace La Gloria Reserva como proyecto de negocio pensado más allá del ecoturismo tradicional, buscando devolverle a la tierra su esplendor inicial.
Hoy en día la reserva se enfoca en replantear el uso de la tierra para devolverle la vida que perdió luego de tantos años de trato extremo. La reserva busca independizarse por medio del auto sostenimiento, que lleva siendo implementado desde que se inició el proyecto. Algunos de los elementos que hacen parte de esto es la repoblación del bosque, la huerta orgánica que mantiene la cocina de la Reserva y el uso de aguas grises y la lluvia. A largo plazo, esperamos poder expandir esta idea para que sea implementada no solo por los campesinos de la zona, sino también por el ecoturismo colombiano. Estando a un 70% de total autosuficiencia ya se ven los frutos del trabajo de más de 30 personas. Los animales nativos de la zona, como los osos, han empezado a volver a su hábitat natural gracias al trabajo de reforestación que se está llevando a cabo. Este es solo el inicio del sueño que tenemos aquí en La Gloria Reserva. ¡Estamos creando un modelo que podrá ser implementado por otros amantes de la naturaleza, los invitamos a hacer parte de este sueño!
